Notas de viaje: Valle del Elqui

Este fin de semana largo (29abril-01mayo) fuimos 4 amigos al Valle del Elqui. Otro punto de Chile que llevaba años queriendo conocer. 

Día 1:

El viaje comenzó el viernes temprano, salimos a las 6:30 AM de Villa Alemana cuando aún estaba oscuro. Llevamos el auto cargado de algunas maletas, el tanque lleno de gasolina y el asiento trasero de una gran dosis de snacks. Unas seis o cinco horas de carretera, peajes y paisajes después, pasamos a las ciudades hermanas Coquimbo y La Serena, y nos adentramos al Valle por Vicuña, la pequeña y antigua ciudad donde nació Gabriela Mistral. 

Teníamos mucha hambre así que bajamos del auto a una cabaña de aires dieciocheros por unas empanadas gigantes de pino (carne molida con pasas, cebolla y aceituna) y otras de queso  hirviendo. Mientras tanto, desde Valparaíso nos avisaban que una seguidilla de temblores no daba tregua.

Retomamos el viaje y comenzaron los grandes paisajes de montaña de roca volcánica y viñedos de pisco al medio de todo, un lago artificial da un aire fresco al calor que comienza a sentirse.



Después de un rato de camino cuidadoso incluyendo curvas peligrosas y algunos miradores para tomar fotos, llegamos a Paihuano, donde apartamos una cabaña de "Don Nano".

Las cabañas son muy lindas y cada una tiene la cara de Gabriela Mistral dibujada junto con uno de sus poemas, al centro de las 8 de ellas, hay una piscina con camastros con y sin techo, un pequeño viñedo y un par de instalaciones que parecían unos barriles de vino gigante pero en realidad eran pequeños jacuzzis.

La ilustre municipalidad de Paihuano es linda, consta de una pequeña calle principal con algunos locales sencillos pero donde encuentras todo, una estación de radio con un locutor elocuente y dicharachero, que escuchamos los 3 días que estuvimos ahí.

Primer asado del paseo: mucha carne de res en el asador nos dejó satisfechos después de un par de horas tuvimos que ir a descansar, pensábamos ir a Elqui en la noche pero todos nos quedamos dormidos.

Día 2:


Al día siguiente partimos temprano a pasear a los pueblos aledaños. Llegamos a Elqui buscando desayunar y paramos en un local de helados y sandwiches a un lado de la plaza con la iglesia, y un monumento a Gabriela Mistral con un par de alumnos. 

Después de ahí,  seguimos por la carretera y bajamos a Horcón, otro Horcón que no conocía, donde había una feria artesanal con productos endémicos para la piel y la típica ropa de lana, mandalas, rocas, etc. Detrás de los locales, había zona de picnic con un río de agua muy fría.

Volvimos a Elqui para almorzar un menú donde había de opciones carne mechada, humitas y pescados y después fuimos a tomar el tour de una de las Pisqueras, la Destilería Fundo los Nichos, donde nos contaron la manera en que separan la uva, la fermentan y la destilan, para después embotellarla y guardarla por meses o incluso años. 

Nos contaron la historia de Rigoberto R. R. quien fundó la pisquera y tenía unas cavas secretas a donde solo entraban sus más entrañables amigos y a cambio de un reto de permanecer 3 días ahí, recibían botellas de pisco que podrían durarles toda la vida, un epitafio y una "tumba" ahí dentro. Aunque ahí no se enterró ningún cuerpo y lo de las tumbas no era literal, hay quien afirma que ahí se aparecen fantasmas.   (el video de AXM habla sobre esto en el minuto 11:23)


Provoca la idea de creer esos mitos pero siempre acompañan a las visitas de las cavas y me recuerda a las historias de fantasmas del Casillero del Diablo, en el viñedo Concha y Toro también de Chile. ¿Será verdad?


Avanzando nuevamente en el auto tuvimos algunos problemas y casi quedamos varados en un camping escondido, ahora sí, en medio de la nada, lejos de todo pero lleno de árboles. Por suerte todo salió bien, y volvimos bien a las cabañas de Don Nano y esa noche después del asado arrendamos las tinajas (jacuzzi) para tomar un vino bajo las estrellas que desde el Valle del Elqui se ven increíble.

Día 3:

Este día no había prisa de despertar temprano y desayunamos y comimos con calma en la cabaña. Mas tarde, fuimos en auto a Vicuña donde paseamos por la plaza, tomamos fotos, recorrimos ferias artesanales y comimos helado. Tomamos un café en la Oveja Negra, con buenos precios y variedad de postres/sandwiches.

A las 8:00, teníamos reservado un transfer al observatorio del cerro Mamalluca. Subimos en una furgoneta unas 10 personas y al llegar nos pusieron varios videos de astronomía en el planetario y después nos dividieron por grupos. A cada grupo asignaron un guía, y el nuestro, Edgardo, nos llevo al techo del observatorio y nos empezó a explicar todo sobre las constelaciones visibles esa noche, la cruz del sur, estrellas viejas y nuevas, y dijo que todo lo que estábamos viendo era el pasado ya que esas estrellas que veíamos están tan lejos que lo que vemos fue transmitido hace años luz, algunas estrellas que vimos incluso no existen ya. 

Vimos a Betelgeuse, la estrella gigante que es mil veces mas grande que el Sol y que como todas las estrellas tiene sus propios planetas y, cuando se escondió la Luna (en cuarto menguante), fuimos a ver a Júpiter desde el telescopio más avanzado del centro. Se veían sus franjas naranjas y sus 4 satélites nombrados en honor a las 4 amantes de Zeus.

Visitar Mamalluca fue uno de los highlights del paseo y recomiendan escuchar el disco de los Jaivas (Mamalluca) antes o al subir para que la experiencia sea aun mejor.

Día 4:

Día del trabajo: Ya que son muchas horas en auto para regresar a la región Valparaíso, nos levantamos temprano este lunes y terminamos de guardar nuestras cosas, para empezar el viaje de vuelta. Nos despedimos de la Tía Nana y por supuesto de Don Nano y dejamos Paihuano, Elqui y Vicuña atrás.


Llegando a la Serena, la bella ciudad costera capital de la región de Coquimbo, pasamos al terminal pesquero a comer. Estaba casi todo cerrado y vacío por ser día feriado, y por eso mismo unos 4 o 5 meseros de distintos locales querían convencernos de comer en el suyo.

Como obviamente teníamos que elegir solo uno, escogimos el del primero que nos abordó y fue la mejor opción, con linda vista hacia una plaza y buenas opciones de menú. (de 5.000 pesos)




Con eso terminamos el viaje y después de algunas paradas de gasolina, baños, y miradores, volvemos al punto de inicio.
😊🆑💕


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